Jugando un mal partido, a ratos dominado por la visita, el Emelec apenas pudo empatar a un gol por bando ante el Olmedo, en el cierre de la fecha 21.
Los azules se ubican séptimos con 29 puntos, mientras los riobambeños, con el punto, dejaron la cola al Deportivo Azogues.

El primer tiempo de Emelec fue uno de los peores de este campeonato. En esta ocasión ofensivamente no fue un equipo fuerte. El juvenil Marco Caicedo, figura hace una semana, exageró en individualismo. Y ante la poca asistencia, el argentino Daniel Vega empezó a naufragar en solitario.
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Así, la puerta visitante pasó por algunos apremios pero no por peligro. Quizás la jugada azul más cercana al gol fue a los 26 minutos, luego de un remate de Caicedo que bloqueó el meta, quien estuvo oportunamente asistido por José Luis Perlaza que despejó.
El resto más bien fue el control del partido con el que se manejó la visita. El Olmedo fue un equipo ordenado que apeló a los pases profundos por las bandas.
Presionó constantemente e incluso en una jugada, aparentemente sin historia, el meta Elizaga se torció el tobillo al caer luego de atenazar un centro. En esas condiciones siguió en el partido.
A los 55 minutos la visita abrió la cuenta tras un cabezazo de De Porras. Fue luego de una jugada colectiva de al menos cinco pases y varios movimientos tácticos.
El gol en contra, y la presencia de Armando Paredes en la cancha, mostraron una reacción local. Y fue Paredes quien puso el 1-1 a los 72 minutos al definir una jugada iniciada por él de la que también participó Gonzalo Ludueña.
En los minutos finales Emelec atacó al Olmedo y lo encerró en su zona. Incluso, cuando la visita jugaba con 10 elementos por la expulsión de Valencia, el meta Elizaga fue a buscar el remate en un tiro libre y luego en un saque de esquina. En la balanza, quizás el Olmedo mereció una mejor suerte.
La figura
G.de Porras anotó un golazo
Ayer fue de esos jugadores obreros que suma para el equipo. Gonzalo de Porras buscó siempre el arco eléctrico; tocó, abrió pelotas para sus compañeros. Y además marcó un golazo de cabeza tras una jugada colectiva.
La contrafigura
Éder Valencia frenó a su equipo
Cuando Olmedo buscaba un gol y contrarrestar el embate azul luego del 1 a 1, Éder Valencia no midió la consecuencia de las altas revoluciones de su juego fuerte y terminó, con tarjeta roja, prematuramente en las duchas.






